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4.1 Balances y cabezadas

Licencia de Navegación · Unidad 4

Balances y cabezadas

Te lo cuenta Ron Aquí entramos en lo mío. Una embarcación pequeña con mar formada no se gobierna con el acelerador: se gobierna con la cabeza, eligiendo el ángulo con el que le das a cada ola. Esta lección es la diferencia entre volver mojado y volver asustado.

Tu temario lo pide con estas palabras: forma de gobernar la embarcación para evitar balances y cabezadas. Traducido: cómo tomar la mar para que el barco trabaje poco, la gente vaya segura y tú sigas mandando.

Dos movimientosQué es cada cosa

BalanceEl bamboleo de un costado al otro, alrededor del eje proa-popa. Lo provoca la mar por el través.
CabezadaEl subir y bajar de la proa, alrededor del eje transversal. Lo provoca la mar de proa.

Los dos cansan, marean y mojan. Pero sobre todo hacen dos cosas peores: tiran a la gente al suelo o al agua y, cuando se repiten con el ritmo justo, se amplifican — cada ola llega justo cuando el barco vuelve, y el siguiente balance es mayor que el anterior.

El caso que hay que evitar siempre. Mar por el través con oleaje del tamaño de tu barco. Ahí los balances crecen solos, la borda se acerca al agua y basta que alguien se mueva o que entre agua en cubierta para que la cosa se complique. La solución nunca es «aguantar»: es cambiar el ángulo.

La herramientaEl ángulo, no la velocidad

Contra la mar de proa, dar más gas hace que el barco salte y caiga de golpe: la cabezada se convierte en un martillazo. Contra la mar de través, mantener el rumbo por comodidad hace que los balances crezcan. En los dos casos la solución es la misma: tomar la mar al sesgo, entre 20 y 45 grados, y ajustar la velocidad para que el barco suba y baje sin golpear.

Mar de proaAfronta las olas ligeramente al sesgo y baja la velocidad. La proa sube y baja en vez de partir la ola.
Mar de travésNo la mantengas: cambia el rumbo y ve en zigzag hacia donde quieras ir. Dos tramos al sesgo cansan menos que uno atravesado.
Mar de popaCuidado con la ola que te alcanza y te empuja. Modera la velocidad para no «surfear» y no meter la proa.
Y el trimadoPopa demasiado baja embarca agua; proa demasiado alta te deja sin ver y hace el barco duro. Busca el punto medio.

A bordoLo que se hace antes de que pique la mar

  1. Chalecos puestos, no guardados. En cuanto el barco empieza a moverse, ya es tarde para repartirlos.
  2. Todo el mundo sentado y agarrado, en el centro del barco y lo más bajo posible. Nadie de pie en la proa.
  3. Repartir el peso: la gente a un costado hace que el barco se escore y trabaje peor.
  4. Cerrar portillos y escotillas y comprobar que el achique funciona.
  5. Y decidir pronto. Si la mar sube, se vuelve al abrigo cuando todavía es cómodo, no cuando ya no queda más remedio.
Un detalle que casi nadie piensa. Tu licencia es para navegaciones diurnas y hasta 2 millas de un abrigo. Eso son, con mar hecha y navegando despacio, menos de media hora hasta estar a salvo. Ese margen tan corto es tu mejor recurso: úsalo pronto.
Compruébalo · la vuelta a casa

Vuelves a puerto y la mar te queda justo por el través. El barco empieza a dar balances cada vez mayores. ¿Qué haces?

No. Acelerar con mar de través no reduce el balance: aumenta el golpe de cada ola y el riesgo de que alguien salga despedido. Además, en cuanto entre agua en cubierta, el barco responderá peor.

Correcto. Es la maniobra de libro: dejar de estar atravesado, tomar el oleaje a unos 20–45 grados y llegar haciendo un zigzag. Se tarda algo más y se llega entero.

Contraproducente. Con todo el peso a popa embarcas agua por ahí y la proa deja de morder. La gente va al centro, sentada y agarrada.

Es lo peor que puedes hacer con mar de través: sin arrancada el barco se atraviesa y queda a merced de las olas. El motor parado se reserva para cuando no hay alternativa — y entonces se fondea o se pide ayuda.

Lo que te llevas

  • Balance = mar por el través; cabezada = mar de proa.
  • La herramienta es el ángulo: tomar la mar al sesgo, 20–45 grados.
  • Con mar de proa, menos velocidad; con mar de popa, ojo con surfear.
  • Gente sentada, al centro y con chaleco; peso repartido.
  • Y volver al abrigo antes de que haga falta.

Contenido exigido por el temario de la Licencia: RD 875/2014, anexo II, punto 1 («forma de gobernar la embarcación para evitar balances y cabezadas»).