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4.2 No atravesarse a la mar

Licencia de Navegación · Unidad 4

No atravesarse a la mar

Te lo cuenta Ron De todo lo que se enseña en las dos horas de teoría de la Licencia, esto es lo que más vidas salva. El temario lo llama «importancia de no atravesarse a la mar». Yo lo llamo la regla del costado.

Atravesarse es quedar de costado a las olas. Una embarcación pequeña atravesada a una mar de su tamaño es, sencillamente, lo que vuelca.

Por quéLa física, en dos frases

De costado, el barco le ofrece a la ola su superficie más larga y su estabilidad más corta. La ola lo empuja lateralmente y lo escora; si el ritmo de las olas coincide con el ritmo propio de balance del barco, cada empujón llega en el peor momento y los balances se van haciendo mayores. A eso se le llama sincronismo, y es lo que convierte un bamboleo molesto en un vuelco.

Y hay un agravante en las embarcaciones abiertas. Cada balance mete agua por la banda de sotavento. El agua embarcada corre libre de un lado a otro, empeora la estabilidad y hace que el siguiente balance sea peor. Por eso el achique no es un accesorio: forma parte de la estabilidad.

Los tres momentosCuándo te atraviesas sin darte cuenta

Parado en el aguaBañándote, pescando o comiendo. Un barco sin arrancada se atraviesa solo y se queda así.
Al virarEn mitad de la vuelta pasas por el través. Es el instante que hay que elegir bien.
Al quedarte sin motorEn cuanto se para la máquina, el barco se pone de costado en menos de lo que crees.

Qué se haceCuatro maniobras

  1. Virar entre trenes de olas. Las olas no vienen todas iguales: llegan en grupos con intervalos más tranquilos. Espera ese intervalo, mete timón y da gas decidido para cruzar el través lo más rápido posible. Una vuelta lenta y tímida es la peor de todas.
  2. Si estás parado, no te quedes parado. Mantén una arrancada mínima que te permita gobernar y llevar la proa o la popa a la mar.
  3. Sin motor, fondea. Si el fondo lo permite, el ancla por la proa mantiene el barco encarado a la mar y deja de atravesarte. Es, además, lo que impide que sigas derivando hacia donde no quieres.
  4. Y si no hay fondo, cualquier cosa que haga de ancla flotante —un cabo largo con un cubo, una defensa grande— tira de la proa y ayuda a no ponerte de costado.
La parada para el baño, bien hecha. Antes de parar, mira de dónde viene la mar y párate encarado a ella o con ella por la popa, nunca de costado. Y si el barco se atraviesa mientras la gente está en el agua, mejor recogerlos y volver a colocarse: los balances con gente alrededor del casco son un mal sitio para improvisar.
Compruébalo · el momento delicado

Tienes que dar media vuelta con mar de proa para regresar. ¿Cómo lo haces?

No. Cuanto más lenta sea la vuelta, más tiempo pasas atravesado, que es justo el rato peligroso. La lentitud aquí no protege: expone.

Correcto. Se observa un poco, se elige el momento en que llegan olas menores y se cruza el través en el menor tiempo posible, con timón y gas firmes. Después se ajusta el rumbo para tomar la mar al sesgo.

El barco se coloca solo, sí: atravesado. Sin arrancada no hay gobierno, y encima quedas de costado, que es exactamente lo que queremos evitar.

Con mar hecha, no. La marcha atrás con olas mete agua por la popa —que es la parte más baja y más abierta— y te deja sin gobierno. Esa maniobra es de dársena, no de mar abierta.

Lo que te llevas

  • Atravesarse es quedar de costado a la mar: la postura que vuelca.
  • El sincronismo hace que los balances crezcan solos.
  • Te atraviesas sobre todo parado, virando o sin motor.
  • Se vira entre trenes de olas, rápido y decidido.
  • Sin motor: fondea, o improvisa un ancla flotante para encarar la proa.
  • Y el achique forma parte de la estabilidad.

Contenido exigido por el temario de la Licencia: RD 875/2014, anexo II, punto 1 («importancia de no atravesarse a la mar»).