1.5 Orificios y medios de achique
Todo barco tiene agujeros hechos a propósito en el casco: la refrigeración del motor, el aseo, el fregadero, los desagües. Cada uno de ellos es una vía de agua controlada, y lo único que la mantiene controlada es una válvula y una abrazadera. Este tramo va de eso y de lo contrario: cómo sacar el agua que ya ha entrado.
- Qué es un pasacascos y por qué lleva un grifo de fondo encima.
- Para qué sirve el tapón cónico atado a cada pasacascos.
- Distinguir sentina, bomba de achique y boya de nivel.
- Qué medios de achique hay a bordo y en qué orden se usan.
El circuito completo, de una mirada
Toca cada pieza del corte, y cuando las tengas, pulsa Ponte a prueba.
Explora el circuito
Toca o pasa el ratón por cualquier pieza para ver cómo se llama y qué hace.
El pasacascos, de cerca
Aquí está todo lo que hay entre tú y el mar. Fíjate en que son cuatro piezas en serie, y basta con que falle una:
La maneta lo dice todo. En un grifo de bola, la maneta en línea con el tubo significa abierto; atravesada, cerrado. Se ve de un vistazo y sin tocar nada, que es justo lo que necesitas cuando entras al barco después de un temporal.
Los medios de achique, y en qué orden
Y el orden importa: primero cerrar el grifo o taponar por donde entra, después achicar. Achicar sin cerrar la entrada es vaciar una bañera con el grifo abierto.
«No hay mejor bomba de achique que un marinero asustado con un cubo.» El dicho es viejo y tiene una base perfectamente calculable: un cubo de diez litros vaciado cada seis segundos son 6.000 litros a la hora. Muchas bombas eléctricas de recreo no pasan de 2.000 o 3.000, y eso con la batería llena, la manguera despejada y el filtro limpio.
Si quieres comprobar que esto no es literatura, existe un sitio donde leerlo documentado: la CIAIM, la Comisión Permanente de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos del Ministerio de Transportes, publica en abierto el informe de cada accidente que investiga. Vías de agua, inundaciones, achiques que no arrancaron. Están escritos sin dramatismo y con una lista de causas al final, y se aprende más de un par de ellos que de media docena de manuales. Puedes consultarlos en transportes.gob.es/organos-colegiados/ciaim.
La moraleja no es despreciar las bombas, que hacen el trabajo aburrido sin que nadie las mire. Es que el material de achique de verdad es el que no depende de nada: un cubo con rabiza, una bomba de palanca y un tapón de madera atado a cada grifo. Esas tres cosas siguen funcionando con el barco a oscuras.
Los cruces que caen una y otra vez.
- Pasacascos y grifo de fondo. El pasacascos es el agujero con su pieza roscada; el grifo es la válvula que lo abre y lo cierra. Se dice «cierra el grifo», no «cierra el pasacascos».
- Imbornal y pasacascos. El imbornal desagua la cubierta por encima de la flotación; el pasacascos de una toma de mar atraviesa la obra viva. Uno saca agua, el otro puede meterla.
- Sentina y plan. La sentina es el hueco donde se acumula el agua; el plan es el piso que tienes encima. Se achica la sentina, se pisa el plan.
- Bomba y boya. La bomba mueve el agua; la boya es solo el interruptor que la enciende. Una bomba que no arranca suele ser una boya sucia, no una bomba rota.
Lo que hay que llevarse de este tramo. Los pasacascos son agujeros intencionados en el casco, y cada uno lleva su grifo de fondo, su manguito con doble abrazadera y su tapón cónico atado. El agua que entra acaba en la sentina, de donde la saca la bomba eléctrica gobernada por su boya de nivel, o la bomba manual cuando no hay corriente. Y ante una vía de agua, el orden es siempre el mismo: primero cerrar o taponar, después achicar.