7.4 Atracar, desatracar, abarloarse y amarrar a una boya
Atracar, desatracar, abarloarse y amarrar a una boya
El temario pide tres atraques —en punta de proa, en punta de popa y de costado— y, de cada uno, qué cabos se dan, cómo se hacen firmes y en qué orden. Y lo mismo al revés para salir.
Antes de nadaLa preparación
Mira el atraque desde fuera y decide por qué banda vas a atracar, por dónde entra el viento y hacia dónde va la corriente.
Defensas fuera, a la altura correcta, por la banda del atraque. Si dudas, por las dos.
Cabos listos y adujados, pasados por fuera de los candeleros y con la gaza preparada, y la tripulación repartida y avisada de qué hace cada uno.
Nadie con las manos ni los pies fuera del barco para parar el golpe. Para eso están las defensas.
De costado al muelleEl atraque clásico
Aproximación con un ángulo pequeño, de 20 a 30 grados, y a la mínima velocidad que te deje gobernar. Mejor llegar dos veces despacio que una vez rápido.
Cerca del muelle, timón a la banda contraria y un golpe de máquina atrás: la popa se arrima y el barco se para. Aquí es donde se nota si tu hélice trabaja a tu favor.
Primer cabo: el largo de proa, o el esprín de proa si el viento o la corriente te empujan hacia adelante. Con uno hecho firme, el barco ya no se va.
Después, el largo de popa y, por último, los traveses, que son los que ajustan la distancia al muelle.
Templar todo: ni tensado a tope ni con senos. Y comprobar las defensas ya amarrado.
En puntaDe proa o de popa al muelle
Es el atraque de la mayoría de los puertos deportivos: el barco perpendicular al pantalán, con un muerto o una boya que sujeta el otro extremo.
AbarloarseAmarrar a otra embarcación
Pide permiso al barco al que te vas a abarloar, y acuerda por qué banda.
Defensas a la altura de las suyas, y a ser posible que los palos queden desalineados para que no se toquen con el balance.
Da tus propias amarras a tierra —largo de proa y de popa— además de las que te sujetan al otro barco. Un barco abarloado no debe cargar su esfuerzo sobre el vecino.
Y se cruza por la proa, nunca por la bañera del otro, que es su casa.
A una boyaLa maniobra más fácil de fallar
Aproxímate con el viento o la corriente por la proa, lo que sea más fuerte. Así el barco frena solo y tienes gobierno hasta el final.
Llega con la boya por la amura de la banda del que va a cogerla, no por la proa exacta: desde el timón dejarías de verla en los últimos metros.
Coge el orinque o la argolla con el bichero y pasa el cabo por seno, para poder largar después sin depender de nadie.
Hazlo firme en la proa, nunca en la popa: un barco amarrado por la popa a una boya se pone de través al viento y embarca agua.
Vas a desatracar de costado con una corriente que te empuja hacia proa. ¿Qué cabo largas el último?
No. Los traveses solo impiden que el barco se separe del muelle; no aguantan nada en sentido longitudinal. Se largan de los primeros.
No. El largo de proa llama hacia adelante: es el que sujeta cuando algo te empuja hacia atrás. Aquí no está trabajando.
Correcto. Si algo te empuja hacia proa, lo que te retiene es un cabo que llame hacia popa: el largo de popa o el esprín de proa. Ese es el que trabaja, el que se dio primero al atracar y el último que se larga al salir.
No. En el momento en que largas el cabo que trabaja, la corriente empieza a mover el barco. Si aún quedan cabos dados, el barco se apoya en ellos y se atraviesa.
Lo que te llevas
- Defensas fuera y cabos listos antes de empezar. Y despacio.
- De costado: aproximación de 20 a 30 grados; primero el cabo que aguanta lo que te empuja, luego el otro largo y por último los traveses.
- Al salir se larga en orden inverso: el cabo que trabaja, el último.
- En punta: primero el muerto o la boya, después los dos cabos del pantalán.
- Abarloado: defensas a su altura, palos desalineados, tus propias amarras a tierra y se cruza por la proa.
- A una boya: de cara al viento o la corriente, por seno y firme en la proa.
Contenido exigido por el temario del PER: Real Decreto 875/2014, anexo II, unidad teórica 7, punto 7.3 («Maniobras»).