1.6 Hélice
La hélice no solo empuja. También mueve la popa de lado, y ese efecto lateral es lo primero que sorprende a quien sale por primera vez de un amarre. Entender por qué pasa —y hacia qué lado— es la diferencia entre pelearse con el barco marcha atrás y usarlo a tu favor.
- Nombrar las partes de la hélice y de su línea de eje.
- Distinguir una hélice dextrógira de una levógira.
- Explicar qué son el paso, el diámetro y el retroceso.
- Predecir hacia dónde cae la popa al dar atrás, y aprovecharlo.
La línea de eje, pieza a pieza
Toca cada pieza y cuando las tengas, pulsa Ponte a prueba.
Explora la línea de eje
Toca o pasa el ratón por cualquier pieza para ver cómo se llama y qué hace.
Dextrógira o levógira
La forma de saberlo es siempre la misma: te colocas detrás del barco, mirando hacia proa, y lo pones avante. Si la hélice gira en el sentido de las agujas del reloj, es dextrógira. Pulsa para verlas girar.
Cómo no equivocarte con el nombre. Dextro es derecha en latín, como diestro. Una hélice dextrógira gira a derechas vista desde popa, y es la que monta la inmensa mayoría de las embarcaciones de un solo motor. Si el barco lleva dos, lo habitual es que una sea de cada mano, precisamente para que sus efectos laterales se anulen.
El efecto evolutivo, o paso de rueda
Aquí está lo que hay que llevarse de esta lección. Una hélice que gira no solo empuja hacia adelante o hacia atrás: también arrastra la popa hacia un lado. Sucede porque las palas no trabajan igual arriba que abajo — la que va más profunda encuentra agua con más presión y hace más fuerza.
El efecto es pequeño avante y muy marcado atrás. Prueba los dos botones con una hélice dextrógira:
Hélice dextrógira
Elige el tipo de hélice y pulsa Avante o Atrás para ver hacia dónde tira la popa.
La regla que se usa a bordo. Con hélice dextrógira: ciando, la popa se va a babor. Con una levógira, exactamente al revés. Esto no es un inconveniente que soportar, es una herramienta: si atracas por babor, la propia hélice te arrima la popa al pantalán sin tocar el timón.
No todas las hélices se portan igual
Todo lo anterior describe la instalación clásica: un eje y una hélice de paso fijo. Es la que pregunta el examen y la que hay que dominar. Pero conviene saber que el efecto evolutivo no es una ley universal del mar, sino la consecuencia de esa instalación — y que hay propulsiones donde se reduce mucho o directamente no existe.
Hay más familias —hélices de superficie, hélices en tobera, plegables de velero—, pero la idea que hay que llevarse es esta: antes de maniobrar un barco que no conoces, pregunta qué lleva debajo. El mismo golpe de atrás no hace lo mismo en un velero de eje que en una lancha con cola.
Paso, diámetro y retroceso
La hélice tardó siglos en imponerse. Los primeros vapores movían ruedas de paletas a los costados, y la discusión sobre cuál de los dos sistemas era mejor se zanjó en 1845 de la manera más británica posible: la Royal Navy ató popa con popa dos barcos de potencia equivalente, el Rattler de hélice y el Alecto de ruedas, y los puso a tirar en sentidos opuestos. El Rattler se llevó al otro a remolque a más de dos nudos.
La prueba fue más espectáculo que ciencia —los dos barcos no eran del todo comparables—, pero la hélice ya había ganado por razones mejores: va sumergida, así que no se descubre con el balance ni se destroza con la mar; ocupa menos; y no estorba al artillado. De ahí que el vocabulario que acabas de aprender siga siendo el mismo casi dos siglos después.
Los cruces que caen una y otra vez.
- Dextrógira mirada desde proa. El sentido se define desde popa y con la máquina avante. Mirándola desde el otro lado la verías girar al revés y la llamarías mal.
- Paso y diámetro. El paso es un avance por vuelta; el diámetro, el círculo que barren las palas. Ambos se dan en pulgadas y por eso se confunden.
- Bocina y arbotante. La bocina es el tubo por donde el eje atraviesa el casco y donde va la estanqueidad; el arbotante es el soporte exterior que sujeta el eje antes de la hélice.
- Capacete y núcleo. El núcleo es el cuerpo central del que salen las palas; el capacete es solo la pieza cónica que lo remata por popa.
Lo que hay que llevarse de este tramo. La hélice se compone de núcleo, palas —con su cara y su dorso— y capacete, y recibe el giro por el eje, que atraviesa el casco por la bocina y se apoya en el arbotante. Su diámetro es lo que barren las palas y su paso lo que avanzaría en una vuelta; la diferencia con el avance real es el retroceso. Es dextrógira si gira a derechas vista desde popa con la máquina avante. Y su efecto evolutivo, leve avante y fuerte atrás, hace que ciando con una dextrógira la popa caiga a babor.