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3.1 Estabilidad y gobierno con mar

PNB · Unidad 3

Estabilidad y gobierno con mar

Te lo cuenta Ron El temario dice «sin entrar en su estudio», y hace bien: aquí no hacen falta fórmulas. Hacen falta cuatro definiciones y una idea que salva barcos — no atravesarse a la mar.

Dos movimientosBalance y cabezada

BalanceEl bamboleo de un costado a otro, alrededor del eje proa-popa. Lo provoca la mar por el través.
CabezadaEl subir y bajar de la proa, alrededor del eje transversal. Lo provoca la mar de proa.

Dos estabilidadesTransversal y longitudinal

La estabilidad estática transversal es la capacidad del barco para volver a su posición cuando algo lo escora de lado. La longitudinal es lo mismo pero en el otro eje: cuando algo lo hace caer de proa o de popa. En una embarcación de recreo la longitudinal sobra casi siempre; la que se pierde y da disgustos es la transversal.

Lo que te la quita. Peso alto —gente de pie, cosas en el techo—, peso mal repartido, y sobre todo agua suelta en cubierta o en la sentina: corre de un lado a otro con cada balance y empeora el siguiente. Por eso el achique forma parte de la estabilidad, no de la limpieza.

Cómo se gobiernaEl ángulo manda más que el gas

Mar de proaTomar las olas ligeramente al sesgo, unos 20–45 grados, y bajar la velocidad: el barco sube y baja en vez de partir la ola y caer de golpe.
Mar de travésNo mantenerla: cambiar el rumbo y hacer el camino en zigzag. Dos tramos al sesgo cansan menos que uno atravesado.
Mar de popaModerar la velocidad para no «surfear» la ola ni clavar la proa en la siguiente.
Y la genteSentada, agarrada, al centro y abajo, con el chaleco puesto desde antes.

Lo importanteNo atravesarse a la mar

Atravesarse es quedar de costado a las olas. En esa postura el barco ofrece su superficie más larga y su estabilidad más corta, y si el ritmo de las olas coincide con el suyo, cada balance sale mayor que el anterior — es el sincronismo. En una embarcación pequeña, atravesado y con mar de su tamaño, es como vuelca.

Y te atraviesas sin querer en tres momentos: parado en el agua —bañándote o pescando—, en mitad de una virada, y cuando se para el motor. En los tres, la respuesta es la misma: recuperar arrancada y encarar la mar; y si no hay motor, fondear para que el ancla mantenga la proa al viento.
Compruébalo · cae en el examen

Navegando con mar por el través, el barco empieza a dar balances cada vez mayores. ¿Qué está ocurriendo y qué haces?

No es eso. Bajar el peso ayuda, pero lo que está pasando es que las olas llegan al ritmo del barco y se suman. Lo que hay que cambiar es el ángulo.

Correcto. Al cambiar el rumbo cambia el periodo con que te llegan las olas y se rompe la suma. También vale cambiar la velocidad, pero el rumbo es lo que más se nota.

Peor. Atravesado y rápido, cada ola pega más fuerte y el riesgo de que alguien salga despedido aumenta.

Se colocará solo, sí: atravesado. Sin arrancada no hay gobierno y te quedas justo en la postura que quieres evitar.

Lo que te llevas

  • Balance: de costado a costado, mar de través. Cabezada: proa arriba y abajo, mar de proa.
  • Estabilidad transversal: volver de una escora. Es la que se pierde.
  • Se gobierna al sesgo y despacio; la gente, al centro y abajo.
  • No atravesarse: es la postura que vuelca, y el sincronismo la empeora.
  • Sin motor, fondear para no quedar de costado.

Temario: RD 875/2014, anexo II, PNB, Unidad Teórica 3, epígrafe 3.1.